¡Es el petróleo, estúpidos!
Ya me perdonareis el título pero no lo puedo evitar, como ya intuís lo he tomado de aquella famosa proclama referida a la economía que los demócratas americanos utilizaron para ganar las elecciones con un Clinton contra las cuerdas por asuntos de faldas.
El pasado jueves viví en el mismo día dos experiencias reveladoras, por un lado fui a la facultad de física de la UB a escuchar al doctor del CSIC Antonio Turiel en una conferencia llamada The Oil Crash donde Turiel explica de forma demoledora, y con una cantidad ingente de referencias, la razón por la que nuestro sistema está a punto de colapsar, en este blog os la podéis bajar y sería bueno que lo hicierais. Por otra parte constaté el enorme desconocimiento que el país tiene de lo que nos viene encima al debate sobre energía de Banda Ampla (un programa de la televisión catalana).
Y es que parece que finalmente el tema energético se empieza a imponer al debate público a través de la inestabilidad en los países árabes y de la reducción de velocidad para los vehículos propuesta por el gobierno español, evidentemente.
Las informaciones en los medios, en mi opinión, no explican bien la realidad de la situación; por un lado explican que las revueltas de los países árabes han provocado el aumento de los precios del petróleo y yo lo leería más bien al revés: Las revueltas han comenzado con el encarecimiento del precio de los alimentos y los combustibles provocados por la crisis global que vivimos que tiene un componente energético importante. Las revoluciones llegan cuando la gente que está con el agua al cuello siente que se ahoga del todo, cuando corrían los petrodólares nadie quería derrocar a los dictadores.
Por otra parte las tímidas medidas de ahorro del gobierno español para el consumo de combustible a los automóviles no son más que la primera fase de tres de un plan aprobado en 2008 para la crisis energética. Sino un gobierno no se arriesgaría a medidas tan impopulares si no fuera que existe pánico a quedarse sin crudo, ya que la dependencia de España es terrible y las reservas estratégicas ridículas. Quizá si se contara la situación real la población sería más comprensiva.
¿Y cuál es esta situación real, pues el cenit del petróleo como ya intenté explicar para Ara Vallès, el 13 de diciembre del año pasado, cuando no había revueltas en los países productores y casi nadie debatía sobre energía.
Es vital que la gente empiece a entender la problemática para poder empezar a hablar de las soluciones, y ya comprendo que no puede depositar su fe en un profesor de secundaria con pinta de hippie y un discurso que suena tanto conspiranoico. Os pido que os informeis. Intentadlo con gente seria como el mismo Turiel, o el catedrático Mariano Marzo (nada sospechoso de ecologista cuando era profesor mío en la UB).
Y si aún no os fiais lo suficiente, podeis probar con algunos comentarios escritos en 2010: el informe ITPOES (con empresas como Virgin en la lista calculando el peak oil para el 2015), el ejército de Estados Unidos (alertando de la falta de 10 millones de barriles diarios en 2015), Lloyd's (la mayor aseguradora del mundo alerta de la rotura de suministros en el 2013), el ejército alemán (pico del petróleo inminente), el Australian Institute (pico del petróleo cercano) , etc. La información es pública, está en Internet, pero como dice el doctor Turiel no está nada publicitada.
Disculpad por arruinaros el día con tantas noticias malas pero es que estoy convencido de que un cambio inminente de sistema económico como el que hace falta no nos vendrá dado a través de estados y gobiernos que forman parte del mismo engranaje. Las soluciones, al menos al principio, sólo las imagino a nivel local y como mucho a nivel comarcal. La respuesta está en lo pequeño, eficiente y cercano y por eso deseo que mis vecinos sean los primeros en tomar conciencia sobre el tema.
El padre del decrecimiento Serge Latouche siempre dice que quien piense que se puede crecer infinitamente en un planeta finito es un loco o un economista. Cada vez que alguien plantea reactivar la economía, hacer nuevas carreteras o "volver a crecer", o bien está muy mal informado o bien deberíamos cerrar por enfermo mental, por cínico o por delincuente. Como no tendríamos suficientes sanatorios y cárceles para tanta gente, al menos dejadme exclamar: Es el petróleo, ¡estúpidos!
PE: En el momento de terminar de escribir este artículo apenas llegaban las primeras noticias del terrible terremoto de Japón. Creo que podemos extraer dos lecciones: Que el país más preparado del mundo para los sismos con toda su tecnología no puede hacer nada contra un terremoto de 8,9 y el posterior Tsunami, y que la acción humana siempre puede empeorar las cosas, en este caso, en forma de explosión y riesgo nuclear. La energía nuclear es segura hasta que deja de serlo, hasta que no pase nada en cien años, necesita un uranio escaso para funcionar y en caso de accidente puede ser letal. Lo digo por si alguien lo estaba pensando como alternativa al petróleo.

